La despensa llena para la Volvo Ocean Race

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En el Race Village de la Volvo Ocean Race en Alicante han empezado los últimos preparativos para emprender la vuelta al mundo el próximo sábado. Los equipos están preparados y los barcos, a punto. Prácticamente sólo falta cargar el material y la comida, parte de la cual se compra en supermercados e hipermercados de Alicante. Cada equipo se gasta unos 2.000 euros en la compra de comida para la etapa.

Para la primera etapa de la vuelta al mundo, el MAPFRE se suministra en hipermercados y supermercados de la zona. La lista de la compra es larga y de cifras grandes. Los tripulantes del barco español consumirán en el primer tramo 32 kilos de cereales, 13 kilos de leche en polvo y 3 de cacao, además de 300 cafés y 26 paquetes de galletas.
Para los tentempiés, el equipo de tierra ha previsto 120 chocolatinas, 26 kilos de frutos secos, 230 barritas de cereales y 15 kilos de embutidos (5 de jamón, 5 de cecina y 5 de queso). También se llevan 60 paquetes de chicles y 50 sopas en sobres monodosis.

¿CUÁNTA CANTIDAD DE COMIDA LLEVAN?
 
Las tripulaciones calculan la cantidad de comida necesaria por etapa basándose en fórmulas de consumo de energía y en la longitud de cada tramo.
Para las 6.487 millas de Alicante hasta Ciudad del Cabo, que tardan en recorrer unos 25 días, en el Abu Dhabi Ocean Racing, por ejemplo, cargan 33 kilos por persona. Con ocho tripulantes y un reportero a bordo, las bolsas de provisiones para toda la primera etapa no son como las de la compra semanal del súper: pesan en total 300 kilos, que se mueven de una banda a otra en cada virada como lastre, para ayudar a compensar la escora del barco.

Y es que los regatistas queman en cada regata entre 5.000 y 6.000 calorías diarias, más del doble de la ingesta normal de un adulto. Comen fundamentalmente comida liofilizada (el 90% del cargamento de comida lo es), así como un máximo de ocho barritas energéticas diarias, y 20 píldoras de vitaminas. Suelen consumir hasta ocho tentempiés en un intervalo de 24 horas, incluyendo embutidos y chocolate.

Entre comidas, los tripulantes toman batidos de proteínas e incluso sopas y fideos instantáneos. Con esta dieta, una persona normal engordaría en poco tiempo, pero en pasadas ediciones los navegantes han registrado pérdidas de hasta 11 kilos sólo en una etapa.

La comida se embolsa por días. Un paquete para cada jornada, y dentro de él cada tripulante tiene su bolsita con su nombre, con un menú hecho a medida, siguiendo razones nutricionales y culturales, pero también según gustos. En cuanto a los líquidos, toda el agua que consumen la produce a bordo la potabilizadora. Bolsas de té y café y leche en polvo, así como bebidas isotónicas –también en polvo-, complementan la ingesta para hidratarse.
 
MENÚS MÁS APETITOSOS


Ni liofilizados ni bebidas en polvo. En el Race Village de la Volvo Ocean Race los alicantinos pueden degustar menús más apetitosos. La oferta gastronómica incluye, entre otros, cocina mediterránea, italiana, japonesa y mexicana, ideal para recargar fuerzas después de tanta actividad y seguir disfrutando de talleres, exhibiciones y sensaciones en torno a la vuelta al mundo a vela.

FOTO: ©Maria Muiña/MAPFRE

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