Sólo una carambola a cuatro bandas puede evitar el descenso en Miranda

gollaspalmas

Miranda de Ebro pondrá fin, salvo milagro estadístico, a la etapa del Hércules en el fútbol profesional. El modesto equipo norteño será el encargado de firmar la sentencia de descenso (sábado, 19.00 horas) del conjunto alicantino, al que ya ni siquiera le vale sólo con ganar para estirar su agonía en Segunda División.

El conjunto de Slavisa Jokanovic es colista a cinco puntos de la frontera de la permanencia cuando sólo restan seis puntos en juego. En esta situación, cualquier resultado que no sea sumar los tres puntos enviará, inevitablemente y de forma matemática, al Hércules a Segunda División B nueve años después de haber escapado de ella.

Pero es que ni siquiera la victoria garantiza un poco de vida, ya que depende de una carambola a cuatro bandas (su victoria y los resultados de tres rivales) muy poco probable. Deberá esperar a los resultados de Real Jaén y Mallorca, los dos únicos equipos que ocupan plazas fuera del descenso a los que todavía podría llegar a igualar a puntos, y al que consiga el Real Madrid Castilla.

El Hércules (43 puntos) necesitaría que dos de esos equipos no llegaran a los 49, cifra que ya no puede sumar el conjunto alicantino para salir vivo de Anduva. Para ello, el Jaén debe perder contra el Deportivo de La Coruña, mientras que Mallorca (47) y Castilla (46) no pueden ganar a Las Palmas y Sabadell, respectivamente.

Más allá de esta compleja combinación de resultados, Girona y Alavés también pueden alcanzar los 48 puntos en la penúltima jornada, lo que aseguraría a ambos equipos que el Hércules sólo podría aspirar a igualarles tras el último partido. En este caso, sin embargo, el conjunto alicantino estaría virtualmente descendido a Segunda B pero no matemáticamente porque podrían producirse empates entre varios equipos a la conclusión de la Liga cuyo desenlace dependería de los conjuntos implicados.

En el caso de dobles empates, el Hércules sale perdedor en cualquier emparejamiento con Castilla o Jaén, mientras que iguala con Alavés y Girona y sólo supera al Mallorca.

El más que posible descenso de Anduva será el segundo más precoz a Segunda B. Aún ostenta el récord el de la temporada 1998-99, cuando el equipo alicantino se desplomó a dos jornadas del final tras caer en Gijón (2-0). Los partidos ante Las Palmas en Alicante (0-2) y Mallorca (1-3) ya fueron un triste trámite.

En el club alicantino ya sólo se aspira a sumar el mayor número de puntos posible por si se diera un milagro administrativo y descendieran por impagos varios equipos. “Pero para eso por lo menos hay que estar al borde de la permanencia. Y ni eso”, lamentan desde la entidad.

Leave a comment

Your email address will not be published.

*