La medalla con la efigie de Castedo que el PP no quiere ponerse

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Que el PP tiene serios problemas de agilidad y comunicación a casi todos los niveles no es ningún secreto. Lo demuestra a diario. La última (espero que esperen un poco para la siguiente) es el “anuncio” de la “apertura” de un “expediente” de “expulsión” para Sonia Castedo, la reina de los telediarios de esta semana. El encargado de hacer el papelón ha sido el de siempre, Carlos Floriano.

La pre-pre-pre-noticia de la expulsión de la alcaldesa de Alicante (es sólo un anuncio, un anuncio de apertura, un anuncio de apertura de expediente de expulsión) es tan sólo un sucedáneo de la moción de censura que el PP aún no se ha atrevido a ponerle a Castedo para que deje el cargo y no sólo el partido (*).

Y, en todo caso, llega como consecuencia de la proliferación de rumores sobre las verdaderas causas por las que el PP no obliga a dejar el cargo a la primer edil alicantina: que si hay intereses, que si ella sabe mucho … a tal punto ha llegado la cosa -con Castedo eclipsando al Rey y a Rajoy con ocasión del congreso de la empresa familiar de esta semana- que el PP se ha visto obligado a reaccionar, pero ya ven cómo.

El primer problema de esta magra reacción es que el PP se ha visto “obligado” a adoptar una medida. Porque, aunque así no fuera, a los ojos de to-do-el-mun-do así ha sido. En lugar de ponerse al frente de la manifestación, el PP ha esperado para empezar a actuar en este caso a que se lo pidiera to-do-el-mun-do y a que el clamor recorriera todas las tertulias y los informativos de España sin opinador alguno en favor de la prudencia que hasta ahora imponían Rajoy y De Cospedal al resto de su partido.

El efecto benéfico y purificador para los populares de la futura expulsión de Castedo ha quedado así amortizado antes de nacer por culpa del propio PP, que no le desposee del cargo, y que cuando actúa lo hace tarde. Cuando Castedo deje por fin de ser alcaldesa escucharemos, y con razón, a to-do-el-mun-do colgarse su cabeza por medalla. Una medalla que los de Rajoy rehusan amable e incomprensiblemente ponerse.

(*) El PSPV expulsó en su día a Agustín Navarro por llegar a la alcaldía de Benidorm mediante moción de censura con tránsfuga (una vieja tradición benidormí, por cierto) en contra de las directrices de su partido. Pero poco después pactó con él, y finalmente lo reintegró en su seno.

Addenda. Del CIS sólo les diré una cosa: que, tras las informaciones de los últimos días de comidas de generales (ECD) y de movimiento de los grandes del Íbex-35 (EC), todos ellos preocupados por el advenimiento de Podemos, no me extraña nada el resultado de la macroencuesta porque favorecerá el voto del miedo, que será voto útil para PP y PSOE. Que pactarán, aunque sólo sea para tranquilizar a los mercados.

Addenda plus. Entre Floriano con lo de la Castedo por un lado, y el socialista Pedro Sánchez por otro haciendo declaración contra la corrupción en Valencia porque reclama para los suyos (los andaluces Chaves y Griñán) la presunción de inocencia que niega a los demás, no me extraña que Podemos gane votos a capazos.

1 Comment on "La medalla con la efigie de Castedo que el PP no quiere ponerse"

  1. Después de la cantidad de veces que ha sido noticia Sonia Castedo y no precisamente por buenas noticias, normal que el PP no quiera comulgar más con ella, una sabia decisión porque sino podría venirse abajo la confianza que tienen en este partido en la Comunitat Valenciana

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