Los buscadores de topos socavan la Generalitat

wpid-wpid-wpid-Palau_de_la_Generalitat-_Valencia.jpg

Palau_de_la_Generalitat-_Valencia

Los empleados de la administración autonómica que trabajan como asesores o personal de confianza están que trinan.

La noticia -que el Consell conoció por los medios- del supuesto interrogatorio durante tres horas y con malas formas al responsable de prensa de la vicepresidencia del Consell para descubrir quién ha filtrado a la prensa documentos confidenciales ha indignado a quienes gozan de igual o parecido rango en la Generalitat. “Algo así yo nunca lo había visto”, comenta a Valencia News midiendo las palabras un igual al interrogado.

El tono es de “ya está bien”, y el remate de la conversación remite a la esperanza, casi exigencia, de una rápida investigación ya abierta por la consellería de Gobernación y Justicia para que el caso se esclarezca lo antes posible. Sobre todo, para que se sepa si el policía que se llevó al asesor a comisaría actuó por su cuenta o por encargo.

En Presidencia ha cundido la alarma: nos acercamos al tramo final de una legislatura tras la que llegarán unas elecciones que, según Fabra, nadie va a ganar por mayoría absoluta, y que, según Bonig horas después, el PP vencerá sin depender de nadie para formar gobierno otra vez, y no se puede tener también en contra o temeroso a los asesores.

Recuérdese que son también muchos los altos cargos que han buscado últimamente hueco fuera del paraguas de la Generalitat, y muchos los miembros del segundo escalón de la administración que se muestran remisos a estampar su firma en nada que la oposición pueda aprovechar para trasladar otro frente de la lucha política a los tribunales.

Otro motivo de preocupación en el Palau es que este nuevo incidente pueda afectar a la imagen de la institución y de su titular, especialmente en Madrid. Anoche el director de medio radicado en la capital, contertulio habitual en televisión, ex-miembro de NN.GG., y de querencia campista, tuiteaba que “pensaba haber visto todo en política, pero Alberto Fabra me sorprende cada día. Lo d ordenar retener al jefe d prensa d Ciscar es lo más”.

Lo curioso del asunto, que hace sospechar a algún medio de venganzas políticas al más alto nivel, es que el supuesto interrogatorio en las condiciones descritas tuviera lugar, como parece, antes del verano, pero lo conozcamos ahora, en plena época de recogida … del caqui.