Montoro debe aportar una solución ya a la financiación de la CV

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El Gobierno y las comunidades autónomas se reúnen este martes -en jornada vespertina- en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) donde el Ministerio de Hacienda propondrá una fórmula para que el Tesoro emita deuda para las autonomías sin cobrarles intereses, con un tipo cero. Cabe resaltar que la complejidad de este mecanismo de deuda y el debate que ha conllevado ha retrasado la fecha de esta convocatoria.

La medida se aplicará también a los ayuntamientos, que igualmente el martes se reunirán con el Ejecutivo en la Comisión Nacional de Administración Local.

La propuesta consiste en que sea el Tesoro el que emita la deuda que necesiten el resto de administraciones públicas y que les aplique un tipo del 0 por ciento, con lo que el coste de la medida, que aún no está cuantificado, se trasladaría al Estado.

Esta iniciativa gubernamental es la que está solicitando la Comunidad Valenciana ya que al no llegar al objetivo del déficit, necesita una liberación de la carga de intereses para intentar reponerse de alguna manera. Esta pasada semana el anuncio de la llegada de fondos del FLA supusieron un poco de alivio a la complicada situación económica. Una situación actual a la que se llega tras una reiterada infrafinanciación.

No obstante, parece que esta reunión se presenta como una batalla entre las comunidades autónomas -las que son favorables y las que están en contra-, un hecho con el que deberá lidiar el gobierno central.

El objetivo es “contribuir a la reducción del déficit público de las comunidades y los ayuntamientos, optimizando la financiación del déficit y la deuda pendiente de refinanciación”, según ha explicado el ministro, Cristóbal Montoro, estos días. El presupuesto que no dedicarán a pagar intereses, podrán invertirlo en otras partidas.

Hacienda no ha concretado más detalles sobre este mecanismo, pero tiene la intención de que se apruebe el martes y que el Consejo de Ministros le dé luz verde el próximo viernes, de manera que se pueda empezar a utilizar ya en las refinanciaciones que ayuntamientos y comunidades realicen a partir de enero. Alcanzará tanto a las autonomías incluidas en el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) como a las que no han hecho uso de este recurso. Servirá igualmente para los acogidos al plan de pago a proveedores.

“Cuanto antes podamos materializar esta propuesta antes nos beneficiaremos todos”, ha insistido Montoro, convencido de que será “bien recibida” por todas las administraciones territoriales.

Pero a priori ya son algunas autonomías que se han erigido en contra de esta medida. Por ejemplo Madrid y Castilla-León, quienes advierten de que sus gobiernos no son favorables a que se beneficie solo a autonomías incumplidoras que en su día tuvieron que acudir al FLA en detrimento de otras. Por lo que solicitan medidas que beneficien a todos por igual.

SIN CÁLCULOS DEL COSTE

A pesar de los diferentes costes que esta medida podría suponer, Montoro ha reconocido que aún no hay estimaciones concretas porque se sigue trabajando en los detalles del procedimiento. Además, ha indicado que no se trataría de un gasto adicional para el Estado.

Así, en principio la intención es que sea el Tesoro el que se encargue de la refinanciación de la deuda antigua y de las nuevas emisiones, aprovechando el bajo coste que está pagando actualmente, de modo que se aplique el menor tipo posible.

Sin embargo, a la hora de trasladar el coste a las comunidades y ayuntamientos no se aplicaría el tipo de la subasta, sino el 0%, de modo que se produciría una traslación de ese coste al déficit del Estado, si bien Montoro no teme que eso haga peligrar la consecución del objetivo de déficit público de 2015, fijado en el 4,2%.

NO ES UN INCENTIVO AL INCUMPLIMIENTO

Montoro defiende siempre el esfuerzo que están realizando las comunidades para reducir desequilibrios, incluso en el caso de las que no están alcanzando los objetivos de déficit. Medidas como la mutualización con un tipo del cero por ciento no anima al incumplimiento del déficit.

El ministro subraya además que el desvío registrado el año pasado fue de tres décimas, una cifra “importante” pero que a su juicio no significa que “no existe control de las comunidades”. “Otra cosa es la advertencia sobre lo que puede ser una desviación este año sobre el objetivo previsto, muy exigente, y las dificultades para alcanzar los objetivos de próximos años”, ha reconocido a renglón seguido.

Montoro también ha insistido en que este año no cabe plantear objetivos asimétricos, o una flexibilización en su cumplimiento, por mucho que sea “difícil hacer y ejecutar presupuestos en estas condiciones”.