Contables, zombis y catatónicos. Opinión de Jesús Montesinos.

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A Mariano Rajoy solo le faltaron esta semana unos manguitos y una visera para quedar como el contable eficaz que quería aparentar cuando presentó la rebaja del IRPF.

Nada de política. Nada de seducción. Ni una emoción. Solo números y la verdad absoluta. ¿Cree el PP que así va a ganar las elecciones generales? ¿No se ha enterado todavía por qué han perdido autonomías y ayuntamientos?

No está solo Rajoy en este despropósito. Sus acólitos en las Cortes Valencianas todavía no se han enterado que han sido arrasados por el metro que provocó docenas de muertos hace nueve años en Valencia.

Incluso Alberto Fabra, flamante expresidente, debe creer que igual un día de estos vuelve a sentarse en el sillón que ahora ocupa Ximo Puig. Por eso consigue que nombren a un amigo, Juan Carlos Moragues, delegado del Gobierno. No se preparan para ganar las elecciones generales sino para repartirse las migajas, coches, puestos en el Senado y demás.

VAN DE CAZA SIN ESCOPETA

En el PP no han valorado lo que está pasando. Hasta Aznar lanza como gran análisis que no hay cautivo ni su voto. No está cautivo el voto del PP, pero tampoco lo está el voto del PSOE, de Compromís o de Podemos. El de Ciudadanos es más volátil que la Bolsa. Por lo tanto el PPCV ya debería haber abierto la temporada de caza para recuperar ese voto.

¿Cómo van a ir de caza si no tienen ni escopeta? Se matan entre ellos, pero con tirachinas. Están zombis, catatónicos. No se han enterado de lo que les pasó el 24 de mayo.

Quizá porque si se dan por enterados desde Fabra a Bonig, Catalá, Moliner y el propio Pepe Ciscar deberían irse a su casa. Pero a eso no están dispuestos. Por eso tiran a matar contra todo aquel que se mueva. Moliner está de caza en Castellón, Ciscar en Alicante y hasta Zaplana ha levantado la veda para vengarse de todos los que le negaron tres veces estos años. El fiscal anticorrupción hará el resto en esta caza. ¿Van a regenerar así el PP?

CLASE MEDIA ABANDONADA

Confunden la contabilidad con la política. ¿Cómo van a regenerarse si no analizan qué quiere la clase media, que es su granero de votos? Le dan cien euros más al año con el nuevo IRPF, que es lo que valen cuatro gin tonics. Esa clase media es trasversal y quiere futuro para sus hijos, calidad de vida y gente competente gobernando el país. ¿Puede el PP ahora dar algo de esto?

Van de antiguos hasta en el lenguaje. ¿Cómo se le puede ocurrir a la diputación de Castellón subvencionar un Imserso provincial para quedar bien con cuatro hoteles y cien jubilados? ¿Esa es la fórmula para conquistar a la clase media? Hasta Mónica Oltra lo tiene más claro cuando les toca el corazón anti Madrid.

EL PPCV EN ESTADO CATATONICO

El PP no se ha percatado por qué Tania Sánchez ha sido absuelta por falta de pruebas. O por qué el concejal Zapata no purga sus tuits. No viven en este mundo. ¿Han valorado que el viernes quedó disuelta la Asociación de Víctimas del Metro, justo después de que el PP haya perdido las elecciones? ¿Saben lo que es manejar las emociones? Ni siquiera se han percatado que o tienes un Xavi Castillo en tu haber o solo puedes ser mofa y befa de quien lo tiene.

Puig, Oltra, Montiel y Punset andan encelados en una guerra de poder (lo de sacrificar temporalmente a Colomer en la presidencia de las Cortes para evitar que Morera propusiera a Oltra como candidata a presidenta es de antología). Pero el PPCV aún anda peor. Zombis y catatónicos. ¿Por qué no dejan entrar a nueva gente o hacen caso de algunos con mejor criterio? Los hay aunque quieran matarlos.

¿A DÓNDE MIRAR??

Los del Consell andan amenizando la fiesta con bicicletas, renuncias al IPhone (¡Qué tontería!) o disimulando cuando la consellera de Agricultura, Elena Cebrian, dice en la SER que conoce las montañas valencianas porque su padre la llevaba en una mochila. ¿Se ha enterado el PPCV de lo que está pasando? ¿Estos son los que quieren ganar las generales y preparar las futuras municipales? ¡Pobre clase media valenciana. ¿A dónde y a quién puede mirar??

En el ayuntamiento de Valencia todavía esperan que Rita Barberá venga los fines de semana del Senado y les diga qué deben hacer. En Alicante hasta Sonia Castedo se permite dar lecciones. Y en el de Castellón menos mal que Amparo Marco y Enric Nomdedeu tienen sentido común y garantizan el funcionamiento de la ciudad, porque el grupo municipal popular existe porque hay independientes que echan el resto.

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