“Ensalada de verano” de felicidad con nueces

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Ensalada de verano” de felicidad con nueces, esta es la receta que ha dado el psicólogo Tony Crespo a Valencia News, Alicante News y Elche News. Para la elaboración de esta “ensalada veraniega”, vamos a necesitar unos ingredientes que todos tenemos en casa, aunque más de uno haya olvidado su verdadero uso.

Cada vez vamos siendo más conscientes de que el tesoro más codiciado de nuestros tiempos es atesorar felicidad, un concepto abstracto y difícil de definir, pero que va de boca en boca en los mejores “restaurantes” de nuestro entorno…

Durante la elaboración de nuestra “ensalada” veremos como algunas personas de nuestro entorno, no tienen dificultad para hacer uso de sus ingredientes tan preciados, siendo un poco más felices que el resto en la elaboración de sus ensaladas y, no solo por los ingredientes, sino porque, de hecho, han aprendido a elaborarla en cualquier estación del año, ya sea “invierno, otoño, primavera o verano”.

Como experto en Psicología Forense y a través de la Psicología Positiva, Tony Crespo ha señalado que, una de las corrientes más extendidas y aceptadas en todo el mundo y que podemos definir como “la ciencia de la felicidad” podemos sostener que la alegría se puede aprender, del mismo modo que uno se instruye para cocinar: con técnica y práctica. “Aceptar la vida tal y como esté liberará del miedo al fracaso y de unas expectativas perfeccionistas”. Pues bien, ya preparados para empezar la elaboración, Tony Crespo nos adelante que nuestra ensalada no tiene que ser “perfecta” para llenarnos con un sabor que nos produzca una vida más rica y más feliz, el secreto está en aliñar la vida tal y como es, lo cual, nos liberará del miedo al fracaso y de unas expectativas perfeccionistas… y dicho esto… “manos a la masa”.

Nuestra “ensalada veraniega” consta de seis ingredientes que proporcionaran ese sabor de felicidad que nos hace sentir alegres. Primer ingrediente, pondremos en una bandeja grande el aprendizaje de perdonar todos nuestros errores… y aún Crespo se atrevería a decir más, por qué no celebrarlos…

Al igual que es inútil quejarse de tener que irse a la cama cuando somos pequeños, es imposible tratar de vivir sin emociones negativas, ya que forman parte de la vida, y son tan naturales como la felicidad, la alegría, o el bienestar.

Debemos ser conscientes que aceptando las emociones negativas, conseguiremos disfrutar de la positividad y la alegría que nos da la sensación de estar vivos y, asimismo si somos capaces de perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores, lograremos disminuir los niveles de baja autoestima, o incluso de la presencia de trastornos como la depresión o la ansiedad, este es el primer ingrediente.

Segundo ingrediente, a continuación añadiremos el agradecimiento… no daremos nada por hecho, ni las cosas grandes ni las pequeñas, si conseguimos asimilar que las cosas no nos sucederán si no vamos hacia ellas, las valoraremos y las agradeceremos de una manera realista, compartiendo con nuestras personas cercanas todos esos momentos de placer personal.

Tercer ingrediente, no debemos añadir siempre a nuestro gusto el simplificar, identificando qué es lo verdaderamente importante para nosotros, y concentrémonos en ello, porque de todos es conocido el antiguo dicho de que “quien mucho abarca, poco aprieta” y, por ello lo mejor es centrarse en un solo tema, no intentarlo todo a la vez, independientemente el área en cuestión: trabajo, área personal, ocio, etc.

Cuarto ingrediente, también añadiremos varios pedazos bien troceados de deporte con el fin de que nuestro organismo funcione de una manera correcta y que nuestro cerebro segregue endorfinas, esas sustancias que nos hacen sentir “drogados de felicidad”, porque en realidad son unos opiáceos naturales que produce nuestro propio cerebro, que mitigan el dolor y causan placer.

Quinto ingrediente, pondremos a nuestra “ensalada de verano” una pizca de Mindfulness con 25 gramos de meditación, este hábito tan sencillo, a largo plazo nos ayudará a combatir el estrés y, su práctica continuada contribuirá a afrontar mejor los baches que nos puedan aparecer en el camino de nuestra vida, a superar las crisis con mayor fortaleza interior y a ser más nosotros mismos en cualquier circunstancia que se nos pueda plantear.

Sexto ingrediente, para finalizar no debemos aliñar bien con una nueva especia llamada la habilidad de la resiliencia. La felicidad depende de nuestro estado mental y no de los bienes que amasemos, es decir, nuestro nivel de dicha lo determinará aquello en lo que nos fijemos y en las atribuciones del éxito o el fracaso, lo que se conoce en psicología como Locus de control o lugar en el que sitúan la responsabilidad de los hechos, según el psicólogo, por ejemplo los pacientes depresivos atribuyen los fracasos a sí mismos, y el éxito, a situaciones externas a su persona, mientras que las personas positivas tienden a valorar más las pequeñas cosas diarias con las que se encuentran, dejando un lado las simples contrariedades con las que se puedan topar, pero enfrentándose con uñas y dientes a los problemas, aprovechando la oportunidad de saber cómo vencerlos para siguientes batallas. Según Tony Crespo, en estas personas la resiliencia les ayuda a expresar sus propias capacidades para enfrentarse a circunstancias adversas, condiciones de vida difíciles, o situaciones potencialmente traumáticas, y recuperarse saliendo fortalecido y con más recursos.

Ahora que ya tienes elaborada tu “ensalada de verano”, solo te deseo que la saborees al máximo con quien tú quieras, y buen provecho…

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