Isabel Bonig: «A veces echo de menos más ideología en el PP»

Desde su despacho en la planta 15 de la Torre 1 del complejo administrativo 9 d’Octubre bromea con que puede ver las Columbretes. Se sabe privilegiada pero Isabel Bonig (Castellón de la Plana, 1970) no se da un descanso. La consellera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente almacena datos como una enciclopedia y defiende con uñas y dientes la gestión de su partido al frente de la Generalitat. Descendiente de una familia de militancia socialista, asegura que en las reuniones familiares ya se ha superado su adhesión al PP. Aquí les ofrecemos la primera parte de la entrevista que concedió a VLC News.

Pregunta: Usted ha sido siempre muy crítica con el modelo de financiación autonómica. ¿Cree que el presidente del Gobierno perdió, durante la Convención Intermunicipal del PP, la ocasión de echar un capote a Alberto Fabra, al menos en este asunto?

Respuesta: Yo creo que lo que pide el presidente Fabra es de justicia. La Comunidad Valenciana, a diferencia de otras, jamás ha sido una Comunidad excluyente, ni nacionalista, ni que mire sólo a su ombligo. Todo lo contrario, somos muy generosos. No queremos un modelo que nos reconozca rancios derechos históricos de abolengo, sino un modelo de financiación que sea justo con las personas. Porque al final, si queremos seguir manteniendo una nación, que es la española, los ciudadanos tienen que tener la misma carta de derechos básicos estén donde estén. Y tampoco admitimos las negociaciones bilaterales, que premien a unas Comunidades en detrimento de otras. El presidente también dijo que tiene el compromiso del presidente Rajoy. No es fácil en estos momentos cambiar el modelo de financiación, porque cuando no hay dinero supone quitárselo a unos para dárselo a otros, pero hay que reconocer que ésta es una Comunidad mal financiada y eso hay que resolverlo. No es un tema del presidente o de un comité de expertos, sino de un territorio en el que viven cinco millones de personas.

P: Pero la respuesta de Rajoy fue fiel a su estilo, «a la gallega».

R: Rajoy es un presidente prudente. Dijo que se solucionaría y el presidente Fabra tiene su compromiso. Yo no he visto ningún socialista que hubiera sido tan claro, cuando gobernaban en Madrid, como lo fue Fabra el otro día.

 

P: ¿Echó de menos también un apoyo más explícito de Rajoy a la candidatura de Fabra a la Generalitat en 2015?

R: No se le exige lo mismo al presidente de Castilla y León o al de Extremadura. Se ha dicho por activa y por pasiva. El presidente ha dicho que tiene voluntad, y va a ser el candidato en 2015. No es el momento de hablar de candidaturas, lo importante es centrarse. La intermunicipal demostró que todo el partido está al lado del presidente Fabra. Se decidirá sobre los candidatos cuando se tenga que decidir, pero no hay ninguna duda de que el candidato va a ser Alberto Fabra.

P: Supongo que no será ajena a los comentarios que la sitúan como posible sucesora. Y lo cierto es que en poco tiempo ha vivido un ascenso meteórico: en cinco años ha pasado de ser casi una desconocida a alcaldesa y consellera. ¿Se ve a usted misma, la ‘Tatcher’ de la Generalitat como algunos la llaman, en este papel? ¿Dónde se pone el tope?

R: Esas cuestiones han salido pero yo siempre he tenido una máxima en política. La concibo como servicio público, entreé en la alcaldía sin tener un recorrido dentro del PP pero todo lo que he conseguido en política es trabajando mucho, siendo una persona leal, clara y directa. La legitimidad en política te la dan las urnas. Creo que hice un buen trabajo en el Ayuntamiento de Vall d’Uixó y por eso me volvieron a votar en 2011. Hecho histórico, porque ningún partido había conseguido dos mayorías absolutas seguidas. En ese momento el presidente Camps, y luego el presidente Fabra, consideraron que yo era la persona adecuada para llevar estas responsabilidades y les agradezco a los dos su confianza. Creo que en política no hay que ponerse ninguna meta, estás para trabajar y para servir. Yo no tengo más meta que defender los principios del Partido Popular. Transmitir a los ciudadanos que el PP es un partido honrado, fiable, que gestiona y que tiene principios y valores. Esa concepción ideológica de la política, que está un poco apartada, que a veces echo de menos en mi partido, pero hay que centrarse en ello. No somos todos iguales.