(3-1) Chile-Australia: Un mal día, pero no tanto

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Antes de la resaca por la manita ante Países Bajos, los más creyentes tuvieron que hacer turno de madrugada. Aguantar las pesadillas para hinchar por Australia, que debía contener una goleada chilena para evitar el temido empate a seis puntos que, virtualmente, podría dejar fuera a España a las primeras de cambio.

A alguno se le puso cara de Francia ’98 con el arranque de los de Sampaoli. La (primera) Roja jugaba cómoda, imponiendo un ritmo que un grupo tan inexperto como el australiano no podía aguantar. Lucieron Vidal y Alexis Sánchez, que marcaría el primero a los doce del primer tiempo tras un rechace dentro del área. Dos minutos más tardarían los chilenos en doblar la ventaja, con un zurdazo de Valdivia desde la medialuna que desempolvó la escuadra de la portería defendida por Ryan.

2-0 tras el primer cuarto de hora para alimentar los quebraderos de cabeza de los más pesimistas. Para colmo de males, el sempiterno Tim Cahill parecía bastante desconectado, cosa que empezó a remediar su equipo aprovechando muy bien las bandas. Por el flanco derecho aparecieron Leckie y Franjic, este último para ponérsela en la cabeza al delantero del New York Red Bulls y recortar distancias. Ante la diminuta zaga chilena -ninguno de los cuatro de atrás pasa del 1,80- se plantó, cuchillo y tenedor en mano, el jugador franquicia de un equipo que aprovechó el bajón de intensidad del rival para volver a coger el tren del Mundial.

Tuvo el segundo el ex del Everton en un remate escorado ante el que respondió bien el realista Claudio Bravo. Los andinos hicieron un amago de reacción en una buena contra que Isla no acertó a concretar, pero nada más allá. Chile se fue y volvió de los vestuarios con el miedo en el cuerpo. Australia siguió saliendo muy bien por banda y, una vez superada la primera presión, se encontraba situaciones de superioridad.

El encuentro corría según los intereses de Postecoglu; nuevamente Cahill pudo empatar el encuentro con otro excelente cabezazo que el asistente se encargaría, con acierto, de anular. Tres minutos más tardes, Bravo volvía a entrar en juego con una de las paradas del torneo para sacar una gran volea de Bresciano. Para más inri, los chilenos no acababan de resolver arriba: Alexis regateó al portero rival pero Willkinson se atravesó en la trayectoria y el novedoso GoalRef confirmó que la pelota no había entrado.

Chile, que llegaba al encuentro con la intención de golear para cubrirse la espalda antes del partido ante España, andaba desquiciada ante el buen hacer de los australianos. Vidal, entre algodones, abandonó el verde tras una hora de juego y su equipo comenzó a caer, más incluso, en la precipitación, mientras Australia impartía cátedra en el centro del campo sin conseguír profundizar. Tan solo en la recta final, tras la retirada de un desaparecido Vargas, pesó la mayor calidad individual de los andinos. Ya en el tiempo de descuento, Beausejour pondría el tercero para conseguir una diferencia de goles corta para lo que se esperaba antes del partido. Todos aquellos que trasnocharon con la tragedia presente pudieron irse con la convicción de que La Roja, nuestra Roja, dependerá de si misma pese al papelón en la jornada inaugural.

Foto: Reuters

Ficha técnica

Australia. Ryan, Franjic (McGowan 49′), Wilkinson, Spiranovic, Davidson, Jedinak (Halloran 69′), Milligan, Oar, Bresciano (Troisi 78′), Leckie, Cahill.

Chile. Bravo, Isla, Medel, Jara, Mena, Vidal (Gutiérrez 60′), Díaz, Aránguiz, Valdivia (Beausejour 68′), Sánchez, Vargas (Pinilla 88′).

Goles: Sánchez (min. 12), Valdivia (min. 14), Beausejour (min. 90+2); Cahill (min. 35).

Estadio: Arena Pantanal (39.000 espectadores).

Árbitro: Noumandiez Doue (CIV). Amonestó a Cahill (min. 44), Jedinak (min. 58), Milligan (min. 67) y Aránguiz (min. 86).