El CIS confirma dos escenarios

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La aparición del último avance de resultados del barómetro del CIS correspondiente a al mes de julio ha provocado un verdadero terremoto político en nuestro país. Los resultados determinan dos escenarios bien diferentes. Un Partido Popular que sigue paso a paso en su línea de aplicar Reformas estructurales que puedan consolidar la tendencia de crecimiento sostenible que estamos apreciando, y que, pese a las dificultades internas provocadas por los casos de corrupción que se eternizan en Instrucciones mediáticas, aguanta el tirón demoscópico. Los buenos datos del Empleo y las contundentes cifras de recuperación económica están siendo un verdadero salvavidas al que parece ser la opinión pública empieza a dar credibilidad.

En tan sólo un año, el período comprendido entre los meses de febrero de 2013-2014, la percepción de los ciudadanos sobre que la situación económica era mejor/igual había aumentado un 21,5 %, disminuyendo en un 22,3 % aquellos que la consideraban peor. Así mismo, aumentaba la esperanza en que sería mejor en un año en más de 13 puntos, disminuyendo la percepción negativa en más de 12 puntos. Respecto a la situación política, igualmente aumentaba en casi 15 puntos la percepción de que era mejor/igual, aumentando en más de 9 puntos la esperanza a mejor en un año. Estos datos siguen consolidándose en un escenario claramente esperanzador que rompe el discurso de una Izquierda que sigue atónita como la Recuperación ha venido para quedarse.

Esa percepción más optimista tras años de desazón de la sociedad española va calando poco a poco, y así vemos como esos indicadores de percepción siguen aumentando. De febrero a julio de este año, aumenta en 10 puntos más la opinión de aquellos ciudadanos que ven que la situación económica es mejor/igual, y en más de 5,4 puntos los de la situación política. Además, en año y medio, la percepción de que la situación económica es peor ha caído en más de 31 puntos, y en más de 20 se sitúa la percepción de que seguirá mejorando a un año vista. Por lo que la ardua tarea del Gobierno debe seguir incidiendo en las Políticas de Reformas que nos están sacando de lo más profundo de la crisis. Medidas duras e impopulares que no han hecho temblar el pulso allí donde el PP gobierna. Queda mucho por hacer, indiscutiblemente, pero estamos muchísimo mejor que cuando el Partido Popular accedió al Gobierno, y eso es un hecho incuestionable por mucha algarada que monte la Izquierda.

El otro escenario viene marcado por la erupción efervescente de Podemos en el espectro ideológico de la Izquierda, rompiendo el status quo que desde la Transición habían mantenido el PSOE e IU, siempre a favor del socialismo que le ganó la partida al verdadero referente ideológico de nuestro país por la izquierda, el Partido Comunista. Aunque el trabajo de campo del barómetro se realizó todavía bajo los efectos de los resultados de las europeas, lo que se percibe claramente en las tripas del análisis es que el fenómeno Podemos está rompiendo los anclajes por la izquierda del electorado español. La superación en intención de voto de Podemos al mismo PSOE, ha caído como un jarro de agua fría en las direcciones estratégicas tanto de Ferraz como en la Sede Federal de IU. El populismo decimonónico que hunde sus raíces en el marxismo-leninismo más rancio le está ganando la partida a los dos partidos que se disputaban la supremacía ideológica de la izquierda. Ahora, el desconcierto despierta viejos demonios en esa lucha fratricida en la izquierda.

Habrá que seguir la evolución de este movimiento en los propios meses y apreciar si verdaderamente las fichas se reposicionan en ese espectro ideológico, ahora muy volcado a la izquierda y alejado del centro, y que parece ser no participa del posicionamiento ideológico mayoritario de la sociedad española. Dos escenarios que plantean dos visiones bien distintas. La del PP apoyada en la Recuperación, y la de la Izquierda condicionada a un debate ideológico bastante alejado de la realidad y con referentes en el mundo preocupantes para una Democracia como la española.