Los nuevos dueños de la moral

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Lo peor del conflicto planteado en las Cortes Valencianas no es que Mónica Oltra (Compromís) se pase el reglamento por el forro o que el Presidente de las Cortes, Juan Cotino (PP) se exceda en sus atribuciones. Lo peor es que Compromís y con ellos toda la izquierda valenciana han asumido el papel de jueces éticos para quitarle a Cotino o a quién sea toda la legitimidad que le dan los votos.

Es un espectáculo harto frecuente comprobar como la izquierda española y por tanto la valenciana actúa como nuevas divinidades y marca los diez mandamientos de la moral y la ética en función de sus propios criterios. No valen leyes, reglamentos, votos o razonamientos. Sólo valen lo que ellos digan. Si Esther Pastor se gasta mil en un cocido es moralmente condenable. Pero el alcalde de Vila-real, José Benlloch (PSOE) puede gastarse 8.000 en tapas y son gastos necesarios.

Y si Juan Cotino ha salido en los papeles como relacionado con el caso Gürtel, da lo mismo que esté imputado o no, que ni siquiera lo hayan juzgado o que incluso pueda ser inocente (presunto inocente en el nuevo argot mediático), Mónica Oltra (y Ximo Puig se suma al aquelarre) le quita toda la legitimidad para presidir las Cortes y expulsarla del hemiciclo por no hacer caso a sus advertencias. Por esta misma razón cualquier diputado podría pasarse el reglamento por el forro y hacer lo que le viniera en gana contra su opositor, solo interpretando su propio código de moral y buenas costumbres. ¿O esta desobediencia política solo la pueden ejercer los políticos de izquierda? ¿Quiénes son los dueños de la moral?

Durante siglos este ejercicio patrimonial lo ejerció la autoridad católica. Ahora le toca a algunos elementos de la izquierda política, que incluso tienen montada su Santa Inquisición mediática. Pobre de aquel que dude de las bondades de Esquerra Unida, Compromís o el PSPV/PSOE. Será declarado hereje y fascista. Son propietarios de los valores de la moral y la ética e incluso creo que culturalmente se han apropiado del concepto de felicidad. ¿Cómo puede ser feliz uno de derechas?

Aunque la derecha también tiene sus espacios patrimoniales. El portavoz del PPCV en las Cortes, Jorge Bellver, se lanzó esta misma semana una soflafa nacionalista para definir qué es ser valencianista. Y en su interpretación acusó a todo aquel que no pensara como él de ser un antivalenciano. La moral y la ética en manos de la izquierda y las banderas en manos de la derecha. Las nuevas divinidades. Al cantante Raimon derecha e izquierda catalanas lo ponen verde porque se le ha ocurrido decir que no es partidario de la independencia. En todas partes hay nuevas divinidades.

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