El debate de los presupuestos “enchufa” a los diputados del PP

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El pleno de las Corts de este martes ha sido de los denominados broncos en las formas de todos los diputados que han intervenido. El debate de las enmiendas al proyecto de ley de presupuestos de la Generalitat para el próximo año ha evidenciado como gran novedad una mayor agresividad dialéctica de los populares frente a una oposición que, como es habitual, no abandona la línea de ataque ni para coger impulso.

Los diputados del PP han contraatacado a los tres grupos de la oposición. Por ejemplo, la popular Marisol Linares ha calificado los presupuestos como “los del cambio de ciclo”, pero ha sido dura con EUPV al que ha criticado su “síndrome confusional y ha agregado:”Quizá es su último presupuesto, porque a lo mejor ustedes desaparecen de la escena política de esta cámara”, en clara referencia a la irrupción de Podemos.

En esa línea, también el parlamentario popular Rubén Ibáñez ha criticado el «discurso pesimista» del PSPV, un partido que considera que está «teledirigido desde Madrid» y ha dicho que el grupo socialista «sólo aporta el arte de la adivinación». Al respecto, ha indicado que el diputado Josep Moreno «está aficionado a comprobar canales de tarot».

El síndic del PP, Jorge Bellver, ha pedido que los socialistas retiraran las alusiones al grupo popular como «banda de prevaricadores», a lo que Moreno se ha negado porque ha explicado que se refería al Gobierno valenciano. No obstante, el presidente de las Corts, Alejandro Font de Mora, ha decidido que sí se retiraban.

El ambiente del hemiciclo ha empezado a caldearse cuando el conseller de Hacienda, Juan Carlos Moragues, y el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, han abandonado sus asientos cuando iban a comenzar a intervenir los grupos parlamentarios, aunque han vuelto más tarde. El síndic de EUPV, Ignacio Blanco, ha destacado: «Éste el nivel democrático de la bancada del PP y del Consell». Asimismo, el socialista Francisco Toledo ha señalado que a Fabra «no le sobran 20 diputados, le sobran las Cortes enteras».

El conseller Moragues ha defendido que estos presupuestos están «pensados en la recuperación económica, comprometidos con las políticas sociales, que muestran sensibilidad con quien más lo necesita, sin recortes y que apuestan por las inversiones, sobre todo sociales».

En sus distintas intervenciones, los tres grupos de la oposición han criticado que en el presupuesto para el 2015 figuren más de 2.000 millones de euros -del Fondo de Competitividad, de la venta del patrimonio y del impuesto sobre depósitos bancarios- «que el conseller todavía no tiene el sí de que van a llegar el año que viene», ha dicho la diputada de Compromís Mireia Mollà.

En esta línea, el socialista Francisco Toledo se ha referido al «fraude» en los ingresos, mientras que Ignacio Blanco de EUPV ha criticado: «Más de 2.000 millones de euros de mentiras en los ingresos que provocarán impagos en los gastos».

Blanco considera que los presupuestos para el próximo ejercicio «son irreales» «están hechos pensados en las elecciones, que el PP va a perder, y por eso la consigna es ‘quien venga detrás que arree'». «Solo tendremos unos presupuestos sociales cuando tengamos un gobierno de izquierda, decente y competente», ha subrayado.

De otro lado, el diputado socialista Francisco Toledo ha criticado que Fabra «no ha conseguido que se reforme el modelo de financiación y desertó de la lucha por reclamar la deuda histórica». Otros «fracasos» de Fabra se refieren «al fondo de nivelación y a la no condonación de intereses del FLA. Son presupuestos de fin de ciclo del PP”.

Mireia Mollà, la parlamentaria de Compromís, ha indicado que «hubo un tiempo en el que el debate de presupuestos era el más importante del año», pero ha criticado que se ha convertido «en una intervención de diez minutos, en una huida». «Estamos delante de la decadencia, degradación, menosprecio, fin de un ciclo y gobierno amortizado. Son una operación de maquillaje», ha resaltado.