El PIB sigue creciendo, el IPC cae

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Disparidad de resultados en los indicadores económicos nacionales. Así, según publica el Instituto Nacional de Estadística, por una parte, el PIB avanzó un 1,4% durante el 2014, que marca un primer repunte después de seis años sin crecimiento, después de que en el último trimestre del ejercicio subiera un 0,7%, dos décimas más de lo que lo hizo en el trimestre anterior.

Por contra, el IPC cae a valores negativos, sin poder recuperar la racha acumulada. En concreto, bajó un 1,7% en enero respecto al mes anterior, recortando cuatro décimas su tasa interanual, hasta el -1,4%, debido principalmente al descenso de los precios de la gasolina y el gasoil.

EL PIB CONFIRMA LA RECUPERACIÓN

La tasa interanual del PIB, por su parte, se situó en el 2% en el cuarto trimestre de 2014, cuatro décimas más que en el trimestre anterior, con lo que acelera la recuperación que inició en la segunda mitad de 2013. Este dato coincide tanto en los presentados por el INE como por el Banco de España, que viene a confirmar la recuperación anunciada por el Gobierno. Así, si la previsión de crecimiento se situaba en 1,3%, los datos finales anunciados por Rajoy y el ministro de Economía, auguran un crecimiento de hasta el 1,4%.

Para el Banco de España, según publica en su boletín, estos datos en el cuarto trimestre de 2014 se deben a la “fortaleza” de la demanda interna privada, ya que la demanda exterior contribuyó de manera ligeramente negativa. Asimismo, espera que en 2015 la recuperación continúe por el camino marcado y mantiene en el 2% su previsión de crecimiento.

EL IPC NO LEVANTA CABEZA

Según ha publicado el Instituto Nacional de Estadística, el IPC interanual ahonda en su caída apuntando el mayor descenso desde julio de 2009, cuando marcó una tasa negativa también del -1,4%.

Aún así, el Gobierno ha descartado una situación de deflación estructural para la economía y desde el ministerio de Economía, se ha apuntado que tener un IPC en negativo por la caída del petróleo es “lógico”. Así lo ha expresado Luis De Guindos, quien ha asegurado que es “muy bueno” un dato así ya que se refleja en los precios de consumo y en la balanza de pagos.

Por ello, De Guindos ha asegurado que si la caída se debe a una bajada del petróleo, es preferible tener “un IPC del -2% a tener un IPC del -1%”. Por tanto, además de atribuir la caída del IPC al precio del crudo, también se debe a una demanda “muy deprimida” por los años de crisis y la reducción de la inversión.